Tengo más de una década trabajando por transformar la relación de la sociedad con el ciclo menstrual ovulatorio a través de la educación, la investigación y el activismo.
"Llega un momento en la vida de toda mujer en la que su cuerpo se topa con los límites del conocimiento humano. En ese momento, ella se observa a sí misma como la medicina la ha visto: un misterio. Un enigma. Una caja negra en la que, por alguna razón, nadie ha podido entrar."
-Rachel E. Gross
Ese momento llegó a mi vida a los 26 años. Sobre mi escritorio se apilaban libros sobre teoría del conocimiento, dialéctica y genealogía. Como buena estudiante de filosofía, quería hacer las preguntas correctas, esas preguntas claves que te permiten encontrar nuevas rutas para comprender el mundo. Pero las preguntas que de verdad me preocupaban no encontraban forma de expresarse: ni siquiera era capaz de pronunciarlas porque se expresaban con el lenguaje del cuerpo y yo era, como todas las mujeres que no tuvieron educación menstrual, una analfabeta corporal.
"Tienes un tumor", me dijo la ginecóloga al enseñarme en el ultrasonido lo que parecía una granada en el ovario derecho. "Hay que operar". Me alcanzó la herencia familiar, pensé primero, seguro esto es mi culpa, pensé después. Luego, al cabo de unos meses y como por arte de magia, el "tumor" desapareció por sí sólo justo antes de la operación. La ginecóloga me dio pastillas anticonceptivas para "regular" mi ciclo y "prevenir" que regresara el quiste. Aguanté un mes.
Llegó la depresión. Y esa me dio más miedo que nada porque me sentía perder contacto con la realidad. Nada tenía sentido. Pero en la oscuridad las preguntas se fueron aclarando: ¿Por qué mi propio cuerpo se me presentaba como un enigma? ¿Por qué nadie parecía tener respuestas? ¿Por qué me era más fácil culparme a mí misma por mi propio sufrimiento? ¿Qué relación guardaba mi salud mental con mi salud física? ¿Qué papel jugaba en todo esto mi ciclo menstrual-ovulatorio? ¿Por qué estaban los médicos tan dispuestos a operarme el ovario sin saber siquiera por qué se había enfermado para empezar?
A través de la duda, comencé a balbucear el lenguaje del cuerpo.
En mi búsqueda de respuestas, me convertí en una investigadora apasionada de temas relacionados con la salud de las mujeres y emprendí el camino de la menstruación consciente. Comencé a promover el uso de la copa menstrual y las toallas de tela y compartí mis conocimientos a través de talleres, conversatorios, charlas y círculos de mujeres.
Después de terminar mi maestría en filosofía y especializarme en Políticas del Cuidado con Perspectiva de Género, me di cuenta de que mi verdadera pasión es dedicar mi vida a la salud de las mujeres.
Después decidí formarme profesionalmente como educadora menstrual. (Aquí puedes ver mi formación)
En los últimos años he investigado en diversos modelos de la salud, como el modelo biopsicosocial, el de la Medicina Profunda y el de la Salud Colectiva me ha permitido diseñar un enfoque particular para entender y acompañar la salud menstrual: le llamé el enfoque BioPsicoEcoSocial de la salud.
Todo lo que he estudiado, reflexionado, experimentado y practicado se refleja en la educación y consejería en salud menstrual que ofrezco, la cual continúa enriqueciéndose día a día con nuevos descubrimientos y aprendizajes.
El abrir brecha para profesionalizar la educación en salud menstrual me ha traído satisfacciones muy hermosas. He podido convertirme en educadora, consejera, escritora, defensora y portavoz de la educación en salud menstrual en México.
Esto es lo que he cosechado en esta última década dedicada a la salud menstrual:
Acompañar y ser cómplice de los procesos de sanación de muchas mujeres a través de mi acompañamiento en salud menstrual ovulatoria y del Círculo de Mujeres donde nos acompañamos colectivamente.
Facilitar educación menstrual a miles de niñas, niños, adolescentes, hombres y mujeres de todas las edades a través de conversatorios, talleres, charlas y cursos presenciales y en línea.
Capacitar a profesionales de la educación, la salud y la atención humanitaria en educación en salud menstrual. He colaborado con organizaciones como AHF México, Save the Children, UNICEF y AVE de México.
Tuve la gran responsabilidad de redactar los nuevos Manuales de Salud Menstrual de UNICEF México con un enfoque de derechos humanos y de género. (Los encuentras en la sección de recursos gratuitos).
Colaborar con compañeras y colegas en la profesionalización de la educación menstrual en México y Abya Yala a través de la Red de Educación Menstrual y otras alianzas con activistas y educadoras menstruales.